domingo, 28 de febrero de 2010 0 comentarios

¿DA CHAVEZ PARA SER OTRO BENEMERITO?


"Tarazona: ¡Hay mucho papelito circulando entre los muchachos! Recójame unos cuantos de esos vagabundos y los guarda en La Rotunda! Quiero que los padres de esos bochincheros vengan chillando a pedir cacao! A ver si aprenden que aquí hay autoridad, carajo!" -ordenaba con su voz cansada de trueno lejano, el benemérito general Juan Vicente Gómez a comienzos de los años veinte, desde Las Delicias, en aquel Maracay del pasado siglo, al imperturbable boyacense Eloy Tarazona, convertido en el incondicional ejecutor de sus mandatos.

Hoy la voz altisonante retumba en todos los medios digitales y electrónicos del planeta:

"Señor ministro de la Defensa: ¡muévame diez batallones hacia la frontera con Colombia!

"Señor Canciller Nicolás Maduro: ¡Ciérreme la embajada en Bogotá y que se vengan todos los funcionarios!

"Este edificio y aquel y el de más allá: ¡exprópiese, señor Alcalde!"

Lo verdaderamente insólito de éstas demostraciones hechas por personalidades exóticas, hilarantes y desuetas, no radica en que estén separadas por menos de un siglo de distancia, sino que aunque parezca inverosímil, estan movidas en ambos casos por un espíritu fanfarrón, egocentrista y megalomaníaco.

Los actos de gobierno del presidente de Venezuela Hugo Chávez, tienen ese tufillo malsano que provocan los bandazos histriónicos, la pose ultranacionalista y patriotera, chauvinista a medias, mientras se convive a pierna suelta con los más abiertos y descarados intereses neoimperialistas de lejanas latitudes. Pero, en qué radica el parecido entre "el brujo de los Andes" y Chávez? Existe "algo" más allá de las inexplicables semejanzas en sus fijaciones obsesivas con la figura del Libertador Simón Bolivar?

Juan Vicente Gómez nace en La Mulera, vereda del estado Táchira. Asume el poder en la práctica en 1897 en medio de la crisis y guerras civiles que llevaron al poder a su compadre Cipriano Castro, vecino de Capacho. Juan Pablo Pérez Alfonso, el gran dirigente Venezolano, al igual que otros pensadores, como lo expresara el fundador de Resumen Jorge Olavarría, o el historiador Arturo Uslar Pietri, creen que cada Venezolano lleva un “Gomecito” en su corazón, y una inveterada afición a buscar un “padre protector” en tiempos de crisis. Así se asumió la gesta de Bolívar, Páez, Guzmán Blanco, Rómulo Betancur y ahora Hugo Chávez Frías.

Juan Vicente cancela la deuda externa de Venezuela el 23 de mayo de 1930, según publicaba con gran despliegue “El Nuevo Diario de Caracas”. Pero ¿dónde radica su verdadera grandeza? ¿En verdad se debe a él la construcción de la verdadera unidad nacional? La tesis del "gendarme necesario" encuentra en la figura de Juan Vicente Gómez una respuesta válida a la formación política de los venezolanos. Pero, ¿cuál es el precio que debe pagar un país por la consolidación de su unidad nacional?

La "pacificación" nacional a fuego y sangre alcanzada por el "Benemérito" permitió una unidad politicoterritorial con sentido de Estado-nación, la unificación del ejército y su profesionalización institucional, y la política de construcción masiva de carreteras que, mientras comunicaba todo el territorio nacional, condenaba a trabajos forzosos a los presos políticos. Existe algún parecido con las arbitrarias decisiones que hoy impone el coronel Chávez con sus contradictores políticos?

Venezuela era una tierra de orgullosos caudillos herederos de los tiempos del Libertador, que querían dominar cada uno su región: el Zulia, el Centro, Los Llanos del Orinoco. Era una colcha de retazos que tiraban entre sí y vivían en guerra permanente a lo largo de 70 años, después de muerto el Libertador. Cipriano Castro era la algarabía, el grito insolente, la paranoia, la improvisación viviente. Impredecible y altanero, bravucón y soberbio. Les recuerda a alguien?

Gómez: el tigre en celo. Un frio pacificador que acaba hasta con el nido de la perra y los somete a todos. A decir de Arturo Uslar Pietri (16.05.1906 - 25.02.2001): "Gómez amansó el potro brioso que acabó con la paciencia del Libertador, reconstruyó el hilo de la Unidad Nacional, creó el ejército nacional, organizó la hacienda, canceló la deuda externa y propició el tránsito hacia la democracia, a una nación sobreviviente a esa ruptura cataclísmica que había devorado la tercera parte de su población en veinte años de guerras de la independencia y 70 años más de guerras civiles". Aunque terminó amarrando su destino y el del país a las insaciables apetencias de las multinacionales, mientras que su propia inalienable afición por acumular haciendas y vacadas solo era comparable con su inveterado desprecio por la ostentación de su ilimitado poder.

Venezuela recuerda cada cierto tiempo el clima de silencio político y estratagemas de concentración de poder en la figura de un solo hombre, con claras políticas de abolición del disenso político; los tiempos del famoso "consejo de Gobierno", de la incorporación de los líderes rebeldes y pensadores positivistas en las filas del Estado, de los exilios políticos, de la cárcel llamada "La Rotunda" y del oscurantismo intelectual "de una Venezuela de la decadencia".

Ahora son los tiempos de Chávez. Un comandante cuyas mejores batallas las ha librado con su verbo imparable, creador de imaginarios enemigos, soñador de gestas inverosímiles, cantor de rancheras y joropos. Pero además implacable perseguidor de quienes disienten de su paranoia incontenible de "Gran Caudillo", de "duce", de "fuhrer", de "gran timonel". Al igual que otros caudillos en el poder, exigió cambios en la constitución para hacerse reelegir a su antojo, indefinidamente. Al igual que el "benemérito" su familia y sus aúlicos han hecho del nepotismo una política de estado, y su estilo "Gomecista" de ejercer el poder, amedrentando y destrozando publicamente a sus amigos y enemigos, lo convierten cada vez más en una caricatura de sus propios miedos e íntimos rencores. Ahora es inaccesible, adaptable, con total ausencia de límites éticos, con una moral ordinaria acorde con el medio social al que subyuga, concentrado en el ejercicio omnipresente y arbitrario del poder omnímodo, aplicando el principio de "premios y castigos" de los tiempos de la "dictablanda" gomecista, desconfianza con "el mundo exterior" e impredictibilidad.

Esas características de una personalidad paranóica conducen lentamente hacia el desfiladero la parábola del PSUV. ¿Cuánto falta para que se cierre el círculo de los lugares comunes?
lunes, 15 de junio de 2009 0 comentarios

ISRAEL KANTOR O EL REGRESO DE BENNY MORÉ




Tras una larga, penosa, inexplicable cura a la que fuera sometido durante los recalcitrantes años de la sociofobia marxistoide, el regreso del "bárbaro" Beny Moré a la cabeza de esa incunable constelación de intérpretes y creadores consumados del folclor isleño, se hace sentir de nuevo, refrescando los aires de la música caribeña.

Beny al igual que Machito, Miguelito, Bebo,Vicentico, Alfredo y Chucho Valdés, Israel López "Cachao", La Sonora Matancera y su incontable lista de gloriosos herederos, han retornado al fín a ocupar el inuestionable primer lugar del que desde los centros del poder político se les quiso borrar, al confundirse el ejercicio de su arte con el más perverso retrato del capitalismo. Decenas de ilustres gusanos del imperialismo yanki, errantes vagabundos que exhumaban su dolor de proscritos y el afilado metal de su exilio, han vuelto a escucharse y ya no solo en los programas de las madrugadas de la radio isleña sino hasta en los corredores de los centros de poder oficial.

No ha sido extraño que en su lento, irremediable, soberbio e inocultable retorno a las podridas leyes del mercado y creación de plusvalía, el régimen cubano haya decidido insertar buena parte de su estrategia de reconstruir los perdidos hilos del tejido social, retomando la música provinciana como un nuevo objetivo estratégico. Curiosamente, la "Nueva Trova", la denominada canción social y comprometida en la defensa del proyecto político del estado permanece en un plano distinto y reservada para los eventos políticos de masas. Mientras tanto se le abre una ventana de aire fresco para revivir el delicioso y ronco esqueleto de Compay Segundo paseándose a sus anchas por las calles de Santiago de Cuba, tanto como el abierto acceso a las viejas luminarias del Tropicana, de "Dos Gardenias" para continuar tratando de adecentar la herrumbre de persecuciones y destierros a que fueran sometidos por más de cuatro décadas.

Solo así puede explicarse esta salida a escena del lamentado Israel Kantor, al lado de viejas estrellas agrupadas en la Tropicana All Stars, las mismas que iluminaron el firmamento aquel amanecer de fin de año del cincuenta y ocho en La Habana y en eso llegó Fidel... y en verdad, se acabó la diversión. Y en medio siglo todo sigue igual como en los poemas de Miguel Hernández, uno de aquellos donde se mata la libertad solo para descubrir que sobrevive en las ondas de los aires.
lunes, 18 de mayo de 2009 0 comentarios

Bebo & Cigala - Lágrimas Negras (2003)



Este loco mundo de circunstancias inverosímiles, crea unos hechos del espíritu que de tiempo en tiempo, nos conmocionan. Para bien o para mal eso ha sucedido con esa impensada unión de un transhumante músico caribeño como el Bebo Valdez, alejado por medio siglo de su Cuba natal y anclado por los exilios que impone el amor y la guerra en la fría península escandinava y un muchachón flamenco de mirada sensual y de cante jondo como Diego El Cigala. En la historia de ésta grabación hay mucho de casual y mágico, de eso que llaman la química de los sentimientos, cuando nadie entiende cómo ni por qué se confabulan las constelaciones para que algo grandioso suceda.

"Lágrimas negras", por ejemplo, en esa fusión transfixiante de nuestro son eterno, santiaguero, caribeño, pleno de tumbaos y pregones que nos identifican con lo inimitable del trópico, de pronto asciende las gradas hacia unas alturas nuevas, de concierto formal, bajo el arpegio hechizo del Bebo con sus inmensos dedos de tabaco Piñareño, aupado por la creatividad de Paquito de Rivera en su saxo y luego se desgrana este chico extraño, para contarnos con su ronca voz de pitillero irremediable que "...allá en el guadalquivir, la gitana lava, los niños en la orilla viendo los barcos pasar...." una deliciosa canción popular, adquiere una dimensiones de danza sonera.

Sin embargo, lo que sucede en "Niebla del riachuelo" merece un reconocimiento especial. ¿Por cuántos años escuchamos este tango con alma de bolero del desarraigo, sin entenderlo, sin vivirlo, sin amarlo? La versión adquiere un dramatismo sublime y constituye una pieza indefinible entre la plástica y la eufonía. El acompañamiento del Bebo es sobrio, tal como si estuviese en un bar de Marsella, Santodomingo, Nueva Orleans o el eterno puerto de Buenos Aires. Y el violín ¿ Por quien llora ese violín? , decía una tarde Piazola. Ese violín, como las campanas de Hemingway, dobla y llora por tí, para recordarnos que el amor es una tierna pesadilla de la cual no quisièramos salir nunca.

Todo en ésta pequeña obra resuma una nostalgia ajena y una culta bohemia premonitoria de no se cuantas horas de contemplación. Esta deliciosa colección debe compartirse, y es la mejor manera de comprender, que aunque no hay nada nuevo bajo el sol, hay veces que hasta el sol prolonga sus nadires para contemplar cosas nuevas sobre la vieja tierra. Seguramente que todos los pergaminos de Bebo como guarachero, sonero y guaganconero no son suficientemente conocidos en Europa, como no lo eran hasta hace poco Rubén González o Guillermo Rubalcaba. De este lado del ritmo tampoco sabíamos mucho de Cigala. Pero España nos llega. Su arte nos conmueve, nos entusiasma. Penetra en nosostros con pasión de daga y sentimiento de espina.


Lista de Canciones:


1. Inolvidable
2. 20 años
3. Lágrimas Negras
4. Niebla del riachuelo
5. Corazón Loco
6. Se me olvidó
7. Vete de mí
8. La bien pagá
9. Eu sei que vou te amar

Croniquillas
martes, 5 de mayo de 2009 1 comentarios

¿HAY BOLAS DE NIEVE EN GUANABACOA?



- “Mamá… a la negrita
Se le salen los pié e la cunita
Y la negra Mercé….
Ya no sabe que hacé…
Tu drume negrita,
Que yo va comprá nueva cunita
Que va tené capité
Que va tené cascabel.
Si tu drume yo te traigo un mamey bien colorao
Y si no drume yo te traigo un babalao
Que va ¡pau…pau…!
Tu drume negrita
Que yo va comprá nueva cunita
Que va tené capité
Que va tené cascabel”.

¿A quien se le puede ocurrir que en las viejas cabañas de un pueblo envuelto en la bruma de un mágico historial, se encuentra un sólido negro sentado al piano interpretando canciones de cuna, y nanas de negros, plenas de esa dulce picardía africana que envuelve las profundas vivencias esotéricas y sincréticas que conviven en Cuba?

Ignacio Jacinto Villa Fernández, el nene grande de Guanabacoa, hijo de una negra de budeque (tuvo trece hijos) la tierra donde los "babalaos" se dan silvestres y en cada casa sobrevive un almendro o un palo de mango bajo el cual se dan conciertos de bongó o exhuberantes ceremonias de la cultura lucumí, ritos de burundanga y de "limpieza" e invocaciones espirituales a los orichas, hizo de su peculiar y auténtico estilo de vocear como negro las creaciones de los grandes compositores cubanos de la época como Ernesto Lecuona, Maria Grever, Eliseo Grenet ( de quien inmortalizó su delicioso "Vito Manué, tu no sabe inglé") y sus propias composiciones como "Drume negrita, Ay mamá Inés, Carlota ta mori, Messie Julian, Mamá Perfecta, Espabilate" un raro, exótico, inusual coctel que le abrió escenarios en una desmesurada carrera signada por éxitos inverosímiles en América, Europa y Asia. Es de los pocos a quienes les cupo el honor llegar al Carnegie Hall y recibir ovaciones de tal magnitud, que los más empedernidos críticos de su vidriosa voz de tarro que parecía tener similitudes fonéticas con aquella disfónica y gutural de Satchmo (Louis Armstrong), acabaron adoptándolo como un verdadero fenómeno de lo negro.

Bola de Nieve es y será por siempre la antivoz, el más famoso cantante con peor voz que se haya escuchado, voz de "vendedor de duraznos y ciruelas" como él solía aceptar, con una discreta interpretación de los ritmos cubanos en su piano de estudio. ¿Pero, en dónde radicó ese intrigante, permanente matrimonio con el éxito? No cabe duda que en la magia de la autenticidad, en su loca vocación de negro, alegre, feliz de serlo, intérprete insaciable de su lenguaje de barriada y sentimientos genuinamente populares. No temió jamás a hacer el ridículo, cuando descubrió que ser auténticamente negro como le repetía su vecino Nicolás Guillén, era ser simplemente el mismo de ayer y siempre, el pregonero de las madrugadas en su suburbio habanero, el nieto de misiá tomaquina, ser vital y natural a pesar de la fanfarria de su vestido de frac con el cual lo ovacionaron en Madrid, Paris, Roma y Moscú.

Y pese a esa agreste ronquera de negra estirpe pudo contar con la admiración de Edith Piaf "el gorrión de Paris" quien se fascinó con su versión de "La vie en rose", así como la macondiana interpretación de "La flor de la canela" de Chabuca Granda , cuyo vals adquiere los ímpetus de un huracán caribeño en la voz de Bola de Nieve.

El mejor retrato de este ser excepcional que fué Bola lo hizo él mismo, unos dias antes de morir en México en 1971, cuando dijo: " Yo no canto canciones ni las interpreto. Yo soy la canción"

Los invito a recordarlo con aquel:

- “Alma mía.
Sola. Siempre sola.
Sin que nadie comprenda tu sufrimiento, tu horrible padecer.
Fingiendo, una existencia, siempre llena, de dicha y de placer…
Si yo encontrara un alma, como la mía…
Cuántas cosas secretas le contaría
Un alma que al mirarme sin decir nada
Me lo dijese todo con su mirada…
Un alma que al besarme con suave aliento
Al besarme sintiera lo que yo siento
A veces me pregunto qué pasaría
Si yo encontrara un alma como la mía”.-
O qué tal aquel: "Yo soy negro social, soy intelectual y chic...
y yo fuí a Nueva York, conozco Broadway, Paris.
Soy artista mundial y no digo mas: cha..chá.
Yo, que un dìa bailé en French, can can.
Cómo acabó en Broadway, mi bongó?
Y al volver al solar me han de llamar Messié.
Yo me llamo Julian Martinez Vidal y Ruiz
y se me orvidó que en Cuba yo fuí futí
Fui el gran gentleman de blondas allá en Paris
y hasta en haligoon yes, tes, oui, oui.
yo soy messie, pero messié, Julian
yo soy messie, pero messié, Julian
Martinez, Vidal y Ruiz!!"
sábado, 18 de abril de 2009 0 comentarios

LAS BATALLAS SE GANARON DESDE EL AIRE


“El hombre al perder su libertad, pierde su espíritu” (Homero)

En los primeros ochenta años de vida republicana, entre 1.819 y 1.899, Colombia sobrevivió a cuatro constituciones, tres golpes de estado y diecisiete guerras civiles, algunas regionales como “la guerra de los Supremos” que duró varias décadas y otras nacionales, como la que condujo hasta el poder al General Tomás Cipriano de Mosquera en 1.861 o la que terminó con la constitución de 1.863 y que en pleno Palacio de San Carlos, llevó a decir al presidente Núñez desde los balcones, después de la batalla de La Humareda, en 1.885: ¡”La constitución de 1.863 ha muerto!” E impuso la gran constitución de 1.886 que unificó al país a lo largo de más de 100 años. En el siglo XIX se peleaba todo el día y se descansaba en la noche, escribió un historiador de la época.

¡No bien había comenzado el siglo XX y nosotros ya llevábamos un año de una nueva guerra civil que duraría 1.000 días! Y en medio de esa inconciencia fratricida se perdió Panamá en 1.903, herida sin cicatrizar aún, por la cual empezamos a comprender que las armas de la república deberían tener un solo, legítimo e insobornable dueño: ¡el ejército nacional! Ahí radica la trascendencia de su fuerza histórica: mantener unida a la nación por la fuerza de la dignidad, más que por el poder de la fuerza.

A lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, hemos vivido bajo esa aureola de pueblo indomable, sometido al fuego de la guerra: la violencia ínter partidista entre 1.930 y finales de 1.960; La guerra de guerrillas desde comienzos de los setenta hasta ahora y en medio de esa demencial y desgraciada situación, aparecen los bastardos más perversos del conflicto: paramilitarismo y narcotráfico.

Sin embargo, ¿habríamos alcanzado el punto de quiebre actual entre la desilusión y la esperanza, si no se hubiese cambiado el escenario estratégico del conflicto? ¿En donde radica el progresivo debilitamiento de la subversión y el agotamiento cada vez mayor del combustible que lo sostiene, como son los dólares de los narcóticos? La respuesta es una sola: decisión política inflexible e inequívoca de combatir y cambiar el escenario del conflicto.

La historia ha demostrado que a Napoleón Bonaparte y a Hitler no los derrotó Rusia sino el “General invierno”. A las FARC, M19, ADO, Quintín Lame, EPL, Corriente de Renovación, y todas las fuerzas combinadas del paramilitarismo y narcotráfico las fue aislando, debilitando, minando y consumiendo “la decisión nacional de derrotar el miedo a terminar la guerra”, la inteligencia convertida en la más poderosa arma existente en el conflicto y el increíble desarrollo alcanzado en el nuevo escenario de la guerra: ¡el aire!

Un ejército capacitado para efectuar rápidos despliegues operacionales, sin importar hora, lugar, distancias, compuesto por entrenados y altamente calificados soldados que integran batallones dirigidos por generales en traje de fatiga como el FUDRA, desarrolló en la última década operaciones más contundentes y proporcionalmente más gigantescas que las batallas del pasado siglo. La operación aerotransportada efectuada por el ejército para la recuperación de Mitú, la “Operación Fénix” del 1 de marzo de 2.008 en la cual se dio de baja al 2º comandante de las FARC, la Operación Jaque, que llevó a nuestra fuerza a dimensiones inimaginadas, llevó a decir a un ilustre vecino que nos creíamos “el Israel de Suramérica”. ¡Ojalá lo fuéramos!, ya que el ejército de ese pequeño país conformado por 300.000 efectivos, ha derrotado cinco veces ejércitos que suman más de tres millones de soldados, sin entrar a calificar las razones de dicho conflicto.

Nadie ama la guerra. Ni siquiera el Genio de América, Simón Bolívar quien vivió entre el delirio y la epopeya se atrevió a justificarla. Una tarde de agosto de 1.980 visité Ciudad Bolívar, la antigua Angostura, pequeña villa de aire colonial español construida al otro lado del majestuoso puente sobre el Río Orinoco. Cuando recorría sus corredores, construidos en ladrillos brillantes como de arte mudéjar, encontré grabados en sus muros la respuesta a los interrogantes que hoy nos hacemos sobre las armas y la guerra. La voz del Libertador resonaba en mi corazón con estruendos de tambores y trompetas de combate:

- “¡Un pueblo ignorante y vicioso es un instrumento ciego de su propia destrucción!”.

Más adelante estaba escrito en su cursiva letra construida sobre pergaminos amarillentos:

- “¡La libertad –dice Russeau- es un alimento suculento pero de difícil digestión!”

Hoy, cualquier colombiano del montón respira aliviado cuando ve pasar un MI 17, se siente confiado cuando oye de los contundentes golpes que consiguen los Black Hawk UH60 , lee sobre las operaciones que cumplen los viejos DC3 convertidos en modernos aviones “fantasmas” o los nuevos supertucanos 29 A.
Pero esa tranquilidad es mucho más valiosa cuando se confirma que el ejército conserva el altísimo grado de credibilidad y respeto que lo mantiene al primer lugar de las instituciones más queridas por los colombianos.
jueves, 26 de marzo de 2009 0 comentarios

¿QUÉ PERMANECE OCULTO EN SICILIA ?



Es curioso, por decir lo menos, cuanto tiene de oculto el aire de ésta mediterranea isla de Sicilia, porque cuanto más distantes se encuentren de ella, quienes llevan oculto en sus genes como un polizonte innato: su aire, su nostalgia, las historias trágicas de su sentido de la vida y del amor, tienden a encontrarse a lo largo de la existencia en cualquiera de aquellos entrecruces de camino en que propicia sus encuentros.

Mario Puzzo, quien al final de sus dorados años no se cansaba de añorar los viñedos y olivares de la isla, cuya descripción enmarcando la existencia de uno de sus más connotados "hijos" Don Vito Corleone, le permitió amasar una descomunal fortuna, ató sin más premeditación que el placer de soñar a: Michael Corleone (Al Pacino) , Johnny Fontana (Frank Sinatra), Francis Ford Coppola, Don Costa y terminó enlazando toda una generación incursa en una nueva escala de valores y antivalores.

Don Costa, un bostoniano hijo de italianos llegados desde comienzos de la primera gran guerra, con el gene mágico de la composición oculto por años en los recovecos de la corteza de un cerebro organizado para la majestuosidad, habría de conocer primero el swing de Paul Anka y la sensual cadencia tropical de una voz latina como la de Eidy Gorme, antes de llegar a Paramount y toparse con el caballero dueño de "La Voz" (Frank Sinatra), otro portador del gene exótico. De ese corto circuito no podría acaecer más que sucesos que sobreviven al tiempo: arreglos únicos, una gradualidad y cadencia en los sonidos, que cada instrumento es apenas un leve, discreto, culto invitado a compartir instantes históricos en la sonografía del siglo XX. De esa maravillosa época, de los tiempos cuando "todos los hombres eramos hombres y las mujeres se divertían más", es ésta música.

¿Qué permanece oculto en Sicilia? ¿Cómo explicarse que un mafioso siciliano vaya al frente y conduzca el apoyo popular en su isla para propiciar el ingreso de los aliados en la ocupación de Italia? ¿Cómo entender que la más grande obra del arte cinematográfico del siglo XX, El Padrino, fuera una apología de los valores que se construyeron en torno al poder en dicha isla? Es cierto que en Sicilia "solo se vive dos veces", y que bajo ésta insólita percepción Nancy Sinatra tocada bajo la piel en sus raices sicilianas, hizo esa deliciosa versión para hacer más placentera la envidiable visión de la vida del Sr. James Bond?

Quiero ser uno de los voluntarios que irán a la isla para investigarlo. Y mientras ésto sucede, los invito a escuchar a Frank Sinatra y sus amigos, en especial Tonny Bennet, Bono y Charles Aznavour, bajo la batuta de Don Costa, con la certeza de que quienes me acompañen les será menos estresante oir de Irak, Wall Street, Bin Laden o Hamas. Los espero, para escuchar: Duets, The Best y Eydie Gorme en I feel so Spanish cuando recorre los cielos abiertos del Caribe de punta a punta haciendo inteligible nuestras concepciones de lo que es la Perfidia, Un telegrama, Adios, La Puerta, bajo la conducción sutil, jazzeada y por instantes convirtiendo su Gran Banda en una mariposa que aletea en nuestra percepción de lo que cadencioso y sensual.

Sinatra and Strings (1961)




Lista de Canciones:

1. I hadn't anyone till you
2. Night and day
3. Misty
4. Stardust
5. Come rain or come shine
6. It might as will be spring
7. Prisoner of Love
8. That's all
9. All or nothing at all
10. Yesterdays



Frank Sinatra - Duets (1993)


Lista de Canciones:

1. The Lady Is A Tramp (with Luther Vandross)
2. What Now My Love (with Aretha Franklin)
3. I've Got A Crush On You (with Barbra Streisand)
4. Summer Wind (with Julio Iglesias)
5. Come Rain Or Come Shine (with Gloria Estefan)
6. New York, New York (with Tony Bennett)
7. They Can't Take Away From Me (with Natalie Cole)
8. You Make Me Feel So Young (with Charles Aznavour))
9. Guess I'll Hang My Tears Out To Dry / In The Wee Small Hours Of The Morning (with Carly Simmons)
10. I've Got The World On A String (with Liza Minnelli))
11. Witchcraft (with Anita Baker)
12. I've Got You Under My Skin (with Bono)
13. All The Way / One For My Baby (And One More For The Road) (with Kenny G)

Croniquillas

martes, 24 de marzo de 2009 0 comentarios

VENEZUELA: EL REGRESO DEL CAUDILLISMO II

¿Qué enigma encierra la estela de sorpresas que deja el barco de Hugo Chávez? ¡Un mar de contradicciones! - responderá cualquier nostálgico de los tiempos de Caldera o Carlos Andrés Perez, cuando la democracia de Venezuela no estaba convertida en una caja de Pandora.

Para quienes seguimos el día a día de la Revolución Bolivariana, para quienes aún nos asalta la duda del perfecto equilibrio que debería guiar los actos de un verdadero Jefe de Estado, cada nueva "salida" de éste singular presidente latinoamericano, es como un espejo perfecto para ver la caricatura de nuestra propia realidad. En lo más íntimo de nuestra conciencia quisieramos encontrar en Chávez un átomo de certeza, una astilla de seguridad y no esa frágil y permanente demostración de un hombre que improvisa sobre la marcha la concepción de un estado igualitario, de un verdadero socialismo construido sobre las mejores virtudes de la sociedad como se percibe en la península Escandinava, en Noruega y Suecia. Pero todo es tan tropicalmente fatuo y estruendoso, que aún periodistas de la objetividad de John Anderson y hombres de la ponderación y respetabilidad de Teodoro Petkoff y el ex consejero Mickelena, no pueden ocultar la misma inevitable incertidumbre y verguenza que les provoca el histrionismo chavista.

La serie de reportajes que bajo la dirección de Ofra Bikel a continuación transcribo de manera textual, me confirman los conceptos vertidos en la primera parte de este largo estudio sobre "El último dinosaurio de los Andes".


 
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