domingo, 5 de agosto de 2012 0 comentarios

¿PUEDE UN ANGEL CAER EN PECADO?

Por: José Ramón Burgos Mosquera.








Desde la perspectiva de la poesía, todo es posible. Acaso no fué Guillermo Valencia quien en "Palemón el estilita" conduce al orador sagrado a caer seducido por la mirada quieta y brava de áspid y el talle altivo, blanco y lleno de la bella cortesana que escuchaba el sermón sobre el vicio que llevamos en nosotros?

Recientemente, Antonio Skármeta recordaba risueño, el secreto placer que le provocaba la versión cinematográfica de su libro sobre Neruda en el exilio: "El Cartero" (Il Postino), donde el más fuerte reclamo que hace la madre de Beatrice al gran nobel chileno, es haberle enseñado al seductor cartero amante de su hija, a crear el embrujo de las metáforas. Es decir a hablar en el lenguaje de los ángeles.

Hace medio siglo conocí a CIRO MENDIA, ese genial contertulio de la vida diaria. Había aterrizado en la muy noble y muy leal ciudad de Popayán a comienzos de los sesentas, cuando la estatua de Belalcazar señalaba el norte de la ciudad. Estábamos en la piscina municipal en grata tertulia, escuchando poemas sociales bajo el embrujo de la palabra de James Polanski quien con los años ejercería la profesión de abogado a nombre de Jaime Polanco. Cuando comenzó aquel ruiseñor a paladear sus versos con un encanto que venía muy bien con el destilado de la cercana licorera. Comenzó diciendo:

CAMINO DE SUS LABIOS





Que una fiesta de viento y brisa alabe

tu cuerpo, cuerda que en las arpas debe,

el tallo de una risa rosa, leve,

un tallo Azul de nube y uva y ave.



Es un tallo de nieve y ola breve,

es un tallo de musica tan suave,

que el corazón- tu corazón- no sabe

si es el amor o el tallo que se mueve.



En ese tallo- es flor de tu cabellera-

está de punta en blanco la blancura

y amapolando gracias se consume.



Un tallo tan sutil que si no fuera

por la luz que sostiene tu cintura,
 hasta lo doblaria tu perfume.



Su voz sedosa de copetón bohemio se encontró con un silencio de respeto. Era una voz que permitía escuchar la caida de las hojas secas, el paso breve de la mujeres absortas, embellecidas por su palabra grata. Y no esperó reconocimientos para seguir de largo con dos hermosos sonetos:

El PECADO DEL ÁNGEL



Siempre cuando en su alcoba perfumada

la amada al desnudarse pretendía,

el Ángel de la Guarda se salía

al momento del cuarto de la amada.



De la vecina estancia distinguía,

con el placer de un alma enamorada,

el ruido de la seda liberada

de aquella blanca y dulce tiranía.




Una noche el buen Ángel, de repente,

en el espejo vio las maravillas

de aquel desnudo cuerpo transparente.




Y al sentir que en pasión se iba abrazando

cayó, como un esclavo de rodillas

ante la luna de cristal llorando.


De ahí en adelante comenzó un " torrente de inspiración divina y seductora" pues escuchamos en la voz del bardo "el verso que suspira, que canta y que enamora", entre tantos... el inolvidable:

 OTRA VEZ

Otra vez, corazón, has claudicado,
 otra vez, corazón, has delinquido,
 otra vez, corazón, estás perdido,
otra vez, corazón, te han derrotado.

Te han herido otra vez, viejo bandido,
te han herido otra vez, oso cansado
te han herido otra vez , roto soldado
te han herido otra vez. Y mal herido!

Te dije que: !No más! Así flechado
quería verte. Y a tu edad...  rendido,
te presentas de nuevo: enamorado?

¡Qué atrevido!
Por el momento quedas perdonado.
Pero que sea la última....querido!

Fue una declaración de amistad eterna, mientras pudimos seguir su ruta, hasta aquella tarde gris, sofocante y lluviosa en la autopista La Guaira -Caracas cuando el locutor de la emisora YVKE Mundial , suspendió la melodía que transitaba en el dial,  para recordar alguno de aquellos sonetos inalcanzables de Ciro y luego destrozarnos con la noticia de que estaba despidiendo a nuestro amigo muerto.





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EL RETORNO DEL LIBERALISMO II

 José Ramón Burgos Mosquera



En dos décadas una generación que interprete los gemidos que brotan de la conciencia colectiva, irrumpe y cambia el destino de la siguiente  generación que habrá de sucederle. Es el camino de la humanidad. Pero en Colombia no sucedió así. Han sido dos décadas que ocuparán las páginas mas dolorosas de nuestra historia porque durante estos veinte años sobrevinieron los peores males que ha padecido nuestra patria.

El liberalismo tampoco fue inmune a la podredumbre que se tomó al pais. La agudización del conflicto  entre el estado y la guerrilla, la inverosímil sucesión de males: narcotráfico, paramilitarismo, corrupción, en fin, las peores plagas que podrían infestar una democracia restringida estuvo a punto de destruirnos a todos por igual. En este interminable período no avanzamos, hibernamos como ciertos animales en otras latitudes y perdimos todos la brújula de nuestro propio ser como pueblo y como nación civilizada.

Hace 17 años, durante una impensable coincidencia con el desastre de Páez, presentamos un análisis aproximado de la situación del departamento de Cauca y establecímos algunas perspectivas para el cambio (Ver: "Cauca: reintegración o disolución" OCCIDENTE domingo junio 5 de 1.994). En la historia de los hombres, veinte años no son nada. Pero sirven por lo menos para observar en qué sentido gira la rueda de la historia en un tierra que nos duele por igual a Caucanos y Colombianos.

Curiosamente cuanto proponíamos como oportunidad para avanzar, se dió como subproducto de semejante catástrofe de la naturaleza. La Ley Paez, pese a todas las verdades a medias conque se la ha satanizado, le devolvió al Cauca viabilidad industrial y crecimiento productivo. Hoy, los avances proyectados a finales de la década pasada, nos permiten vislumbrar alternativas de expansión y desarrollo industrial. Medio millar de empresas de diversas dimensiones le generan al departamento y a sus municipios variables financieras considerables. Algunos, como Santander de Quilichao, lo asumieron con inteligencia y multiplicaron su oferta académica a nivel técnico, tecnológico y profesional y han convertido en una fortaleza sus debilidades del  pasado, calificando su mano de obra juvenil. Otros vilipendian los nuevos ingresos y se usufructuan de las inversiones que hace la Fundación para el Desarrollo creada y administrada por los empresarios. Ahora, con la conversión de la región en una gran Megazona Franca y Económica especial, estamos en mora de fortalecer nuestras relaciones con el sector empresarial para que el TLC encuentre un nicho adecuado para el establecimiento de empresas que multipliquen la oferta laboral del Cauca y una ventana para fortalecer la exportación de nuestros prodectos. 
Por lo demás, girando en un remolino incontenible los gobernantes locales sobreviven algunos con gloria y los más sin pena. Basta recordar que uno de ellos (Chaux Mosquera) fué condenado por la Corte Suprema de Justicia por nexos con paramilitares y otro, (González Mosquera) fué destituido en abril y absuelto en octubre del pasado año por la Procuraduría General de la Nación, ante la pérdida de miles de millones de pesos de la salud, escándalo relacionado con depósitos irresponsables en Probolsa, entidad captadora ilegal de dinero.

 ¡Que tiemblen los porteros! Se escuchó decir en las calles de la capital, conocido el fallo anterior.

Y qué pasó en el Cauca? Pasó de todo...pero todo sigue igual! Los mismos políticos empeñados en cerrarle el paso a la generación de relevo, peleandose a dentelladas la burocracia regional y aprisionando con grilletes la dirigencia local por cuya disputa han llegado a la sangre. A nuestros parlamentarios les preocupan mas  los incisos en las comisiones conciliadoras de ciertas leyes que la sustancia que carcome al departamento.  Y mientras tanto? El departamento parece un galeón de siglos anteriores perdido en un mar de babia y miseria: los mestizos cada vez más arrinconados por el empuje de los indígenas cuya lucha milenaria por recuperar sus territorios ancestrales los ha llevado a desconocer que decenas de miles de negros, mulatos, mestizos, zambos y hasta unos cuantos hispanos, tambien tienen derechos. Los indígenas avanzan en su organización política lo cual les ha permitido alcanzar importantes logros y representatividad tanto en las dignidades del congreso y la gobernación del Cauca, como a nivel internacional. Los negros de la costa siguen más aislados que nunca, además de verse sometidos a la tonsura que imponen los grupos que están explotando la riqueza minera de la región así como su inescrutable valor estratégico.

Y el Cauca sigue desintegrado, incomunicado, aislado, desoido, negado, con la más alta tasa de desempleo en el país;  el norte y la costa atados al Valle, el sur a Nariño y el oriente al arbitrio de las FARC, decididas a no abandonar el filón encontrado en la brusca geografía de la cordillera central donde, pese a lo sostenido por Feliciano Valencia, la Guardia Indígena y la ACIN, son los amos y señores. En eso no podemos equivocarnos con la ingenuidad primermundista de los periódicos europeos, quienes juran que  curtidos guerrilleros  con cerca de medio siglo de establecidos en esa cordillera, la van a entregar después de tres fuetazos de la guardia indígena. Precisamente el no haber construido la carretera que uniría al Caquetá con el Valle a través del páramo de Santo Domingo, ha impedido el desarrollo de la empresa agrícola y ganadera indígena y ha puesto la mano de obra indígena al servicio de los dueños de los narcocultivos sometidos a su vez a la carga impositiva de los grupos armados de toda índole.

En el norte, por lo demás, se crearon dos nuevos municipios: ya fuera por conveniencias electorales de aspirantes a parlamento en beneficio de la capital, cuando no por dividir más aún al norte del Cauca, en beneficio de un agotado y podrido liderazgo del partido liberal. Villarica va viento en popa. Guachené aún tiene que demostrar que su dirigencia ha madurado para avanzar.

Los Caucanos tenemos que sentarnos a hablar sobre cómo vamos a aprender a convivir de aquí en adelante: indios, hispanos, mestizos, mulatos, negros, campesinos, empresarios. Este territorio ya se volvió ancestral para todos y a todos nos duele. Si no estamos preparados para entender la paz como un territorio de oportunidades para buscar el equilibrio y la libertad, estaremos condenados a seguir matándonos hasta el fin de los siglos, si nos alcanza.

Esa es la tarea que tiene por delante el Liberalismo. Y se compromete a hacerlo o acaba de morirse de una buena vez.

(Santiago de Cali agosto 5 de 2012)
sábado, 4 de agosto de 2012 0 comentarios

EL RETORNO DEL LIBERALISMO I

(El domingo 19 de febrero de 1995, el Diario OCCIDENTE de Cali, con el título LA CRISIS DEL LIBERALISMO - Radiografía del Norte del Cauca - publicó el siguiente análisis).

 José Ramón Burgos Mosquera




El norte del departamento del Cauca lo conforman diez municipios que hacen parte de una condición sociológica y económica similar. Ellos son Buenos Aires, Caldono, Caloto, Corinto, Miranda, Padilla, Puerto Tejada, Santander de Quilichao, Suárez y Toribío. Su homogeneidad cultural y racial ha sido tradicionalmente tambien política. Desde los tiempos de la independencia, los batallones de la revolución se nutrieron de grupos de negros "huidos", los mismos que engrosaron las huestes rebeldes de José Hilario López, Jose Maria Obando, Tomás Cipriano de Mosquera y Julián Trujillo. Ese patrimonio histórico es quizá lo único que le queda a los negros del Norte del Cauca, si exceptuamos la escasísima representación lograda por sus hombres más destacados: Natanael Díaz, Alejandro Peña, Marino Viveros Mancilla, Rubén Ramirez Vivas, Gustavo González Lerma y Miguel Antonio Gómez Carabalí, de cuyo paso por los pasillos del Congreso solo sobreviven las anécdotas.
 Hubo otros parlamentarios de origen nortecaucano como Alfonso Medina, Rafael David Aponte, Alvaro Mendoza Ruiz quien representó lo más granado de la inconformidad popular y el discutido Humberto Peláez Gutierrez quien terminó representando intereses bastante diferentes a los de la región o lo que resulta paradógico: conciliando intereses multinacionales harto distantes de la negramenta nortecaucana, pese a haber obtenido las más altas distinciones en su nombre.
Por todo lo anterior, al Norte le han tocado una fibra evidente de patriótico celo regionalista, suprapartidista,que está conmoviendo hasta las raices el espíritu de combate que ha caracterizado  a la dirigencia regional. Un debate incesante se escucha en todas las reuniones, una discusión áspera se ha tomado todos los grupos y una autocrítica explicable es la nota de toda conversación: "¿Cuánto le dieron a tal?" Que fulano estaba al servicio de tal candidato, que perencejo fue el responsable de la votación de menganejo en tal municipio,en fin... Tanto hemos hablado del dramatismo atávico que acompaña las actitudes de los negros que a veces las decisiones más trascendentales son asumidas  con el caracter más risueño. Pero ha llegado tan lejos el atraso social del norte que el fracaso y la situación miserable de sus pueblos ya hacen erupción. Nada lo va a impedir!
Al igual que en el Valle del Cauca al liberalismo NorteCaucano se le agotaron los espacios de poder por una crisis de doble vía:  de un a parte, la ausencia de un liderazgo ideológico que identifique la gran problemática de la región y de otra, la anarquía organizacional que quedó como rezago del maniático mesianismo del Senador Peláez, quien lejos de generar un equipo directivo, unas respetables jerarquías de mando, cayó en las garras del detestable endiosamiento personal que termina macerando toda fuerza política estable.
No de otra forma se explica la increible dispersión de las fuerzas electorales del Norte. Observemos:

VOTACION PARA SENADO DE LA REPUBLICA - DPTO DEL CAUCA- (13 de mrzo de 1994)
  1. Total de votos               141.841               100.00%
  2. Voto por Caucanos        81.876                 57.72%
  3. Voto otros candidatos    59.965                 42.28%
    Región Nortecaucana:
  1. Total de votos                  36.527                100.00%
  2. Total votos válidos            32.708
  3.  Voto por Caucanos          16.152                  49.39%
  4. Voto otros candidatos        16.556                 50.61%      
donde no solo resalta el total divorcio de la  de la opinión de las gentes con los voceros locales, sino una escandalosa votación por candidatos de otras latitudes, cuyo compromiso con la problemática regional es ninguno, si como desde ahora puede verse que el Norte del Cauca está ausente de proyectos en el Plan Nacional de Desarrollo ,  a cumplirse en el gobierno Samper.

El norte del Cauca no se siente interpretado por nadie. No ha encontrado voceros válidos para sus angustias sociales ya porque la corrupción de sus líderes los alejó del apoyo popular, ya porque han aparecido nuevas instancias que han hecho viables ancestrales aspiraciones populares como la Fundación Propal, los movimientos cooperativos y las ONGs, sin que por supuesto se llene el gran vacio doctrinario y la brújula programática que guíe los destinos de la región. Estos espacios han sido utilizados habilmente por la dirigencia  política del Valle del Cauca a un costo irrisorio que ha duras penas ha consistido en prolongar las expectativas que jamás llenaron los dirigentes del centro del departamento, dueños de una miopía sin límite que les impidió integrarlo, desarrollarlo, proyectarlo, rediseñarlo haciendo participes a todos sus integrantes, sacándolo de ese núcleo cerrado y estrecho en que se ha convertido la toma de decisiones de la capital caucana, descentralizando su universidad, impulsando los potenciales regionales, en fin, manejando otros  conceptos de políticas públicas.

Voceros de todas las tendencias y grupúsculos en que terminó despedazado el liberalismo, estan convocando a una Convención Regional para el 18 de marzo próximo, desde donde se impulsará un gran Foro ideológico de Reintegración Nortecaucana a cumplirse a mediados de agosto. Por supuesto que el principal enemigo de ese proceso no está en el viejo "caudillismo popayanejo" sino en el anárquico "Yoismo" de que hacen gala los incontables aspirantes locales, enemigos acérrimos de la disciplina, la organización, las reglas del juego deocrático, la indisensable Unidad.

TODOS MUERDEN. NADIE SE COMPROMETE.
La ubicación geográfica privilegiada, el poseer las mejores tierras agrícolas del departamento, parece que se hubiera confabulado contra la región. Veamos: no había termindo la terrible década que siguió al sismo de 1982 y que reconcentró toda la inversión del gobierno nacional en Popayán, cuando se presenta la avalancha del rio Paez registrada el 6 de junio del pasado año. Nace una nueva Corporación para la recuperación de esa zona, la "Nasa Kiwe" que al igual que su antecesora, la CRC cumpliendo un mandato ilegal, posterga por tiempo indefinido la inversión en la región nortecaucana, porque "allá no hay problemas". Así se manejan las inversiones del Fondo DRI, los principales Proyectos del Plan Nacional de Rehabilitación, los de Desarrollo Alternativo que cuentan con apoyo de la ONU, los proyectos agropecuarios que desarrolla el Cauca dentro del Programa Nacional de Transferencias de Tecnología (PRONATA), los de entrega de tierra a campesinos para el incremento en la producción de alimentos...al punto que hoy en día la calidad de vida de los grupos indígenas del oriente del departamento es harto superior a la de los campesinos y habitantes de los suburbios en los municipios nortecaucanos.

La región, la provincia toda, debe repensarse, rediseñarse y adecuarse a la situación que le corresponde asumir en ese mal llevado matrimonio que tenemos con el Valle, ya que: ni somos suyos ni podemos vivir sin él. La agroindustria nortecaucana la mueven capitales vallecaucanos, la industria papelera, el transporte,  los servicos públicos fundamentales, la educación de nuestros jóvenes, la recreación, en fin, hasta el sector de la construcción está siendo jlonado desde la capital del Valle del Cauca. Ello ha terminado reflejándose hasta en los "mordiscos" electorales de los "barones" del vecino departamento. Observemos:

VOTACION PARA SENADO DE LA REPUBLICA - DPTO DEL CAUCA- (13 de mrzo de 1994)

  1. Aurelio Iragorri Hormaza          18.881          13.31%
  2. Edgar M Orozco                        18.094           12.76%
  3. Jesus E. Papamija                     16.643           11.73%
  4. Humberto Pelaez                       10.348              7.30%
  5. Jesus Piñacué                              8.102              5.75%
  6. Luis Guillermo Ramos                 5.741              4.05%
Candidatos de otras regiones:

  1. Luis Fernando Londoño              3.960              2.81%
  2. Maria Cristina Rivera                  3.795              2.68%
  3. Mauricio Guzmán                        3.075              2.17%
  4. Jaime Ortiz Hurtado                    1.870
  5. Carlos Herney Abadía                 1.823
Las perspectivas de ésta atomización electoral terminarán convirtiéndose en la principal enemiga de los intereses del Norte del Cauca. No de otra manera se explicaría el total rechazo a los representantes del filibusterismo electoral y el naciente proeso de reintegración de los diez municipios citados.
(Puerto tejada febrero 15 de 1995)
viernes, 20 de julio de 2012 0 comentarios

ASONADAS CON OLOR A BELIGERANCIA


Por años, hemos compartido el sino trágico y la suerte de los pueblos indígenas que habitan  a lo largo de la cordillera central del suroccidente colombiano. Como nortecaucanos convivimos con centenares de indígenas en los municipios de Miranda, Corinto, Toribio,  Caloto, Silvia, Puracé y Caldono. Hemos sido testigos de su incansable peregrinar en defensa de sus territorios y de su integridad cultural, desde la fundación del CRIC, hace más de un cuarto de siglo, hasta aprender a sobrevivir en medio de los enfrentamientos de los incontables grupos guerrilleros que se han tomado periodicamente la zona como territorio de guerra.

 Autodefensas campesinas, chusmeros y bandoleros en los cincuentas y sesentas y luego guerrilleros de las FARC, M 19, Ricardo Franco, Jaime Bateman, Quintin Lame, y cuanto rebelde se aparezca en el horizonte, se ha refugiado en las montañas agrestes y cañones inhospitos de nuestra cordillera, a rumiar su rebeldía y de alguna manera hacerla compatible con la lucha ancestral de los pueblos indígenas por mantener su integridad territorial y su identidad sociológica, ambas modificadas por las oleadas de refugiados antioqueños, cundiboyacenses y del viejo Caldas fugitivos de la violencia de mitad de siglo, quienes construyeron una nueva subcultura agrícola y ganadera entre la montaña y la pradera vallecaucana.

El Movimiento Social Indígena, había logrado construir una infraestructura ideológica inexpugnable con apoyos nacionales e internacionales que le permitian caminar con paso sólido e inalterable hacia una concreta reivindicación real de sus derechos ancestrales, constitucionales y legales.

Pero ha incurrido en un error que podría significar su peor equivocación.

Atentar contra el Ejercito Nacional y exigir el abandono del territorio desconociendo que representa una de las figuras del poder más respetadas y simbólicas del Estado, en medio de una guerra prolongada, más que una temeridad y una osadía increibles, termina prestandose a servir en bandeja a uno de los contendientes (las FARC), un territorio "despejado" de fuerza pública inicialmente y luego de toda autoridad representativa del Estado, es decir, crando las condiciones perfectas para que la guerrilla obtenga Estatuto de Beligerancia o reconocimiento internacional de para-estado o estado dentro del estado, vocería y representación a nivel mundial y finalmente, apertura sin duda a una desmembración de la unidad territorial de Colombia. Además de un paraiso para los narcotraficantes que explotan en las solitarias montañas extensos cultivos de cripy y coca. 

Por todo ello, Colombia dejó de considerar a los indígenas como "menores de edad" y con derechos y privilegios protegidos por la Constitución. Hoy son vistos como unos avivatos, oportunistas y apátridas al servico de una causa política que termina enfrentandolos a todo un país.

Y sin embargo todo no es más que una costosa equivocación del liderazgo indígena. Si no aprovechan esta oportunidad para construir una "Agenda de trabajo" conjuntamente con el Estado, estarán camino de lograr la peor frustración para una nueva generación, que en las filas de la guerrilla (más del 80% de milicianos y guerrilleros son de extracción campesina y de la etnia paez) o en la guardia indígena del CRIC, vienen construyendo una vía para la autonomía y el crecimiento espiritual y material de todo un pueblo.

Las reivindicaciones no se alcanzan solo como producto de la subversión para lograr el cambio social como lo planteara el maestro Orlando Fals Borda. Son tambien realidades alcanzables utilizando la inteligencia y el conocimiento de las fibras que le son más sensibles a la nación. 
martes, 27 de diciembre de 2011 0 comentarios

EL CAUCA: REINTEGRACION O DISOLUCION




(Publicado en Diario OCCIDENTE Domingo 5 de junio de 1994, coincidencialmente con las notiicias sobrevinientes del desastre de Paez)


¿Cuándo comenzó a desaparecer la "grandeza" del Cauca? ¿Cómo se gestó el proceso de su desmembramiento, la pérdida de su liderazgo nacional, el desconocimiento de sus caudillos, la fractura de su unidad interna, su debilitamiento económico y la progresiva agudización de sus conflictos?


Hoy, la otrora poderosa y escuchada provincia, aparece ante los ojos del país como una zona de guerra popular prolongada, ocupando el penúltimo lugar en la escala del desarrollo nacional y del bienestar de sus ciudadanos. Valle del Cauca, Nariño y hasta el Caquetá antiguos apéndices del Gran Cauca, han avanzado hasta alcanzar economías más solventes y perspectivas de desarrollo agroindustrial que supera con creces los logros del "departamento madre".


DESDE LA CONQUISTA


Todo comienza con el hierro y la heráldica española penetrando como una saeta que reptó por los valles de Atriz, Pubenza y valle del Cauca sembrando de sur a norte pueblos castellanos como Pasto, Popayán, Caloto, Cali, Cartago y Anserma. En el mismo sentido se inició el desarrollo de la economía minera y agrícola coloniales, el sometimiento de la población aborigen y la utilización de los esclavos importados.


En poco tiempo Popayán, Santa Fé y Cartagena de Indias competían ante los reyes de España por las riquezas aportadas a la corona y por los títulos nobiliarios conque cargaban los funcionarios reales que enviaba la península. Acá en las colonias sin embargo, quinientos años después vemos como el proceso de sometimiento y asimilación de las etnias se quedó a medio camino: guambianos y paeces lograron sobrellevar el peso de la transculturación y mantener latente la recuperación de su lugar en ésta tierra y así, firme y pausadamente, descienden desde sus rescoldos en la cordillera central hasta los ejidos de los valles para clavar los pendones de sus posesiones. Son talvés los únicos con un claro proyecto de vida, en el cual lo cuestionable, es su limitada inclusión de otros actores sociales tan importantes como los afrodescendientes y el proletariado campesino esparcido en el departamento.


¿Cuántos muertos ha provocado este conflicto fundamental irresoluto del Cauca? Esta problemática magnificada por el tiempo se ha extendido al valle del Patía, la costa del Pacífico y el Norte del Cauca. Los problemas de tierras se manifiestan con invasiones, recuperaciones, marchas, bloqueos, "tomas" de la capital o de las alcaldías municipales y la sombra permanente y agresiva de una actividad guerrillera incesante y coactiva por más de cuatro décadas ya. La guerra por la posesión de la tierra ha llegado aniveles insospechados de cruda violencia de rte y parte. Nadie está dispuesto a fijarle términos al conflicto que se vive; por el contrario, el combustible que riegan los narcocultivos alimentan el fuego de rebelión que se esconde en los recovecos de nuetras montañas, abandonadas secularmente de la mano del Estado como obedeciendo a una premeditada política de retaliación que "hace ya una década, cumplió cien años"! ¿Cómo entender que medio milenio después de la conquista, no cesen las guerras de los paeces y negros por tener su propio territorio?


LAS ELITES Y LA HISTORIA


El Cauca es un concierto dramático y sublime donde se confunde lo grandioso y lo trágico. Historia de abolengos, heroísmo, inteligencias y fracasos, de sueños mesiánicos y realidades dolorosas, de linajes insondables y desigualdades sin nombre. Pero esas mismas élites han sido su sino aciago: nacieron como producto inevitable del expolio inmisericorde las "encomiendas de indios", tierras y esclavos; fulguraron cuando la sangre criolla de sus hijos sustentó el movimiento emancipador que construyó la república con Caldas, Torres, Ulloa, Castrillón, Arboleda, Mosquera, Obando y López; alimentaron, con la arrogancia de sus caudillos de mitad del siglo pasado (sigloXIX) sus guerras y el desconocimiento del poder central, la reacción y las fuerzas "regeneradoras" de Nuñez y Caro cuya victora al final de la guerra de 1885 la cobraron con una constitución centralista que postró las provincias, generó desequilibrios, instauró favoritismos y relegó las demandas de las regiones al basurero de la palabrería oficial, o a las migajas del presupuesto para el mantenimiento de las cosechas electorales.


A la élites del Cauca se les castigó por sus "pecados" del pasado mediante un proceso premeditado de abandono. Por eso el gobierno nacional tiene la obligación moral de acelerar la reintegración de un departamento que despedazó desde finales del siglo hasta los inicios del siglo XX como castigo a la soberbia de sus caudillos, sin importar el destino trágico de un millón de ciudadanos condenados a a su propia suerte. Veámoslo así: al Cauca le cercenaron sus riberas sobre el rio Amazonas, sus tierras limítrofes con el Ecuador incluyendo sus puertos sobre el oceano Pacífico (Tumaco y Buenaventura) cortándole sus salidas a ambos oceanos, la riqueza minera del Chocó y el Valle del Cauca.. paralizaron los ferrocarriles que había diseñado, financiado, empezado a construir...


¿Qué hicieron los herederos de estas élites? A duras penas proteger sus dilatados privilegios y haciendas, sus pequeñas industrias y bancos. Incapaces de defender el patrimonio de una generación se aferraron a los adobes de la capital y se aislaron cada vez más del concierto nacional proscribiendo a su vez cualquier oportunidad para las regiones del departamento y así, el problema sociológico del Cauca agrupa un cúmulo de situaciones centenarias que ahora se manifiestan con la incandescencia de los volcanes en erupción. Nunca fue mejor descrita esta contradictoria coyuntura por un Popayanejo raizal como Victor Paz Otero, en algunas de sus obras, como lo refiere en "El Edipo de sangre" o la vida estrafalaria de "El demente exquisito", donde se sojuzga así mismo y a toda su clase y generación del pasado siglo.


COMO DESINTEGRAR UN DEPARTAMENTO


Rafael Nuñez primero y el general Rafael Reyes después, destrozaron el Cauca a su antojo. El primero, por la fuerza de las armas, ya había anunciado sus propósitos al culminar la guerra de 1885., desde los balcones del palacio de San Carlos: "La constitución de 1863 ha dejado de existir!", con lo cual se le notificaba a los seguidores del General Tomas Cipriano de Mosquera lo que serían sus convicciones recónditas en 1886 y el segundo, por materializar la desmembración del Cauca.


Desde entonces se decretó una lenta agonía económica manipulada habilmente desde la capital, a la cual se sumó un metódico y persistente rechazo de todas las propuestas que hubieran posibilitado la redención y supervivencia de "lo que quedó del Cauca Grande": fue sistematicamente negada la terminación del del Ferrocarril del Pacífico hasta Pasto y Tumaco; la apertura de su propia ruta hasta el oceano Pacífico ha sido mirada con menosprecio y a ello han contribuido idiotas útiles que prefieren la explotación narcoparamilitarista a la ampliación de una nueva frontera agrícola, minera, pesquera, turística, medioambiental y comercial de dimensones incalculables; la rectificación y pavimentación de su vía al Huila y Caquetá entre Totoró y La Plata, así como la "eterna" carretera que atraviese el páramo de Santo Domingo entre Huila y Valle, desembotellando toda la cordillera central y aislados municipios nortecaucanos como Toribío y Paez han sido obras decenas de veces prometidas, rediseñadas, contratadas y jamás terminadas; lo mismo ha sucedido con el rediseño de la Panamericana desde Timbío al valle del Patía, lo cual contribuiría notablemente en la recuperación comercial con el sur del continente.


En fin, nada. Nada grande le entregó Colombia al Cauca durante un siglo de expiación por el delito de confundir el idealísmo con la grandeza. Y su élite económica y su dirigencia política no entiende que estamos cruzando el meridiano de las grandes decisiones para devolverle al Cauca su sitial en la historia de este país o terminar con el proceso vergonzoso de su paulatina disolución como ente autónomo, proyectada desde la antesala de su reciente historia.


UNA SALIDA DEL LABERINTO


El desvertebramiento geográfico del departamento se ha acompañado de una verdadera desintegración política que ha deslegitimado a sus principales dirigentes. Ese divorcio ha alcanzado niveles inverosímiles como puede deducirse de los resultados de cada nueva elección y que reflejan una casi total desautorización de la representación popular. ¿Y a qué se debe esa actitud de las masas irredentas del departamento? A que nadie se identifica con un gestor público anónimo. A estos parlamenarios les interesa más la torta burocrática que la social, porque la primera les permite reelegirse hasta más allá de la jubilación y la segunda demanda un compromiso de tan altas dimensiones que obligaría a trabajar todos unidos y ese criterio en un departamento que padece de celos, envidias, canibalismo regional y rencores heredados lo hacen imposible de realizar.


Los gobiernos del Cauca se han caracterizado por una mediocre gestión pública, clientelista, electorera, marrullera y sinuosa, cada vez más lejana de la expectativa populares, ya que el Cauca ha sido incapaz de construir un gran proyecto político integrador para su sociedad tan fracturada y así, todos los proyectos se convierten en iniciativas cortoplacistas, es decir, cada nuevo gobernador contribuye a construir un permanente colchón de retazos e improvisaciones coyunturales. Pese a contar con cerca de veinte universidades, no se ha adoptado un verdadero Sistema de Gestión de Calidad que mida, verifique y certifique el mejoramiento y el impacto en la comunidad. La escasísima participación comunitaria tiene atomizado al departamento: en el sur, el norte y la costa a nadie le importa ni conoce lo que acontece en la capital, el oriente y el sur est{an más obligados geograficamente a esa dependencia...pero, ¿le conviene eso al Cauca?


El Plan de modernización y reforma administrativa del Cauca adoptado en la última década sirvió para mejorar la situación fiscal pero no optimizó las calidades gerenciales de su risueña burocracia. Cosas de la pequeña política que manipula al departamento. Apenas ahora se empieza a discutir con seriedad el injusto desequilibrio regional que mantiene a departamento contra la pared, porque todas sus regiones empezaron a exigir un standar mínimo de desarrollo. Popayán ya ha probado a que saben las movilizaciones permanentes de sus fuerzas sociales, pues a traves de ellas ha podido entender que la calidad de vida de los caucanos de la provincia es pésima, la vivienda inhumana, los servicios de acueducto y alcantarillado siguen siendo insuficientes y de mediocre calidad; los indicadores de nutrición, salubridad, mortalidad infantil, materna y perinatal no son los mejores; la deserción escolar por hambre es elevada sobre todo en las comunidades indígenas y negras, donde las escuelas y colegios siguen siendo descuidados, manejados con una pobreza rayana en la mendicidad. La salud del departamento está enferma: los hospitales locales parecen hospitales de guerra, donde todo hace falta. ¿Exageraciones? Hagamos un balance juicioso frente a otros departamentos y terminamos escandalizados ante el desequilibrio.


Todo ello obliga a una titánica tarea de modernizar la administración del Cauca, desclientelizar su burocracia, sistematizar sus mecanismos de informacióny optimizar sus procesos de toma de decisiones. ¿Hasta cuándo el departamento marchará en contravía del desarrollo industrial? ¿Cuándo van a adoptarse reglas claras que impulsen y protejan la empresa privada, ya que ésta se ha sentido más coaccionada que apoyada en sus propósitos de de crecer y aliviar la sobrecarga social y el terrible desempleo que nos agobia? El departamento debe liderar ya la participación de la inversión privada en obra pública por concesión, porque pasaran más de cien años antes de que el Estado asuma su ejecución. Además debemos reconstituir y potencializar el Instituto Financiero del Cauca para asesorar, cofinanciar y desarrollar los proyectos de las provincias y municipios y no solo permanecer a la expectativa de los errores que cometan los mandatarios municipales para estigmatizarlos.


Popayán parece un hermoso barco de turismo encallado en medio de una tormenta y su gobierno está tan distanciado de la masa rural que las ligaduras que los atan no logran distinguirse bien en algunas regiones hoy, tras el fracaso del PLAIDECOP que administrara la tantas veces cuestionada CVC, al punto que los tres municipios de la Costa Pacífica Caucana, no esperan sino la mínima oportunidad para conformar con el sur del Chocó y Buenaventura el Departamento del Pacífico. Por otra parte, la dramática realidad del sur del departamento donde convive la milenaria pobreza de las tierras de minifundio, tierras de erosión de la cordillera, con los feraces y dilatados latifundios del Patía y los inmensos territorios subexplotados de la Bota Caucana, han desatado un progresivo proceso de enfrentamientos e invasiones, caldo de cultivo ideal para la subversión, que solo presagian una década de mayor violenciaen una zona donde campea la desnutrición y la pobreza acumulada de cinco siglos.


COMO REUBICARNOS EN NUESTRO ESPACIO VITAL


El Cauca necesita repensarse: rediseñar sus posibilidades locales y regionales desde una perspectiva nacional. Deberíamos exigir ser declarados una Zona de Emergencia Social, para que una vez por todas el gobierno propicie una acelerada industrialización micro y macroempresarial como recientemente lo demostró PARTENARIAT 94, en las áreas de calzado, cueros, frutas y maderas, como pudo observarse en la zona del nevado del Ruiz dos años después del desastre de Armero, cuando se conformaron más de doscientas empresas en el Tolima y viejo Caldas.


Por supuesto que la reintegración del departamento debe iniciarse ya, en el sentido político, configurando pactos de gobernabilidad con las regiones, que devuelvan el sentido de pertenencia a sus líderes, y en el sentido económico, centuplicando los esfuerzos para comunicar a Popayán con la Costa Pacífica y con la Bota Caucana de manera adecuada como Plan Fundamental, sus dos únicas fronteras agrícolas disponibles para contener la inmigración que soportan los municipios del norte donde se han multiplicado los problemas de vivienda, seguridad, educación y servicios para una población flotante cercana a 40.000 personas que abandonan el desamparo y aislamiento inaceptables en que sobreviven aún en la costa.


Así pues, si en el Plan Nacional de Inversiones asociado al Plan Nacional de Desarrollo del gobierno que será de obligatorio cumplimiento por los próximos cuatro años correspondientes al período de quien resulte electo no aparecen los recursos para lograr la integración vial del Cauca, a nadie le debe extrañar el irremediable deterioro de las interrelaciones políticas de sus comunidades. Estas necesidades han agudizado las contradicciones hasta crear condiciones verdaderamente graves que líderes apoltronados en sus curules de la capital pretenden desconocer olimpicamente.


La Universidad del Cauca debe crecer, modernizarse, descentralizarse como lo ha hecho la Universidad del Valle con sus sedes en Buenaventura, Buga, Tuluá , Cartago y proximamente en Santander de Quilichao como puede verse, por falta de nuestra propia presencia. El acceso a una educación universitaria popular y democrática es el camino más claro hacia la paz y la cohesión social.

La reconstrucción de Popayán absorvió todos los recursos y energías del departamento y de la nación por cerca de una década. Las necesidades de los municipios se agigantaron a niveles insospechados que explican el estado volcánico en que estamos. ¿Cuál es el Proyecto Político Regional? ¿Cuál la respuesta?


Al Cauca como departamento le estan contando las horas y se integra o se disuelve! Los bosques que permanecían inexplorados, ahora son la tierra que explotan narcotraficantes y mineros inescrupulosos. Vientos de rebelión están alimentando la chispa de la inconformidad y puede convertirse todo esto en huracanes de guerra! Cuando esto sucede, las cosas jamás vuelven a ser iguales. Ojalá pues que antes de terminar el siglo, al próximo gobernador no lo despierten después de una alegre noche de juerga en el club campestre, para comunicarle que ya no existe departamento para gobernar.

(Cali, mayo 31 de 1994).














domingo, 25 de diciembre de 2011 0 comentarios

PREPAREMONOS PARA LA NUEVA POLITICA

Hay momentos en la vida que el espíritu nos conduce hasta una encrucijada. Momentos en que se toman decisiones fundamentales para poner de acuerdo los sueños y la realidad. Sinembargo, creo que estamos llegando por fuerza de las circunstancias a uno de aquellos instantes seleccionado por la historia para cambiar el destino de nuestra existencia.


Cuántos años llevamos errando sin encontrar una salida a nuestra condición de atraso, desigualdad y pobreza incuestionables? Esta, que fuera la generosa tierra donde creció un poderoso imperio precolombino, ahora parece un cuerpo lleno de las cicatrices sin cerrar, de heridas que se abren cada día, de equilibrios aparentes y desigualdades profundas que cavan cada semana nuevas tumbas.


Nos hemos convertido en la mayor zona de conflicto permanente que gravita en la realidad colombiana, como resultado de las grandes contradicciones históricas que hemos padecido desde la conquista. El imperialismo español construyó sobre el despojo y destrucción de la cultura indígena su propia cultura de poder, su andamiaje de clases y explotación del hombre hasta niveles inverosímiles que ni siquiera trescientos años después de desencadenarse las guerras de independencia, hemos podido romper todas las ataduras mentales que mantienen cautivos nuestros pueblos.


Son verdades elementales. Un pueblo que ha sido utilizado como yunque le queda muy difícil convertirse en martillo contra la propia injusticia que lo ha agobiado. Talvés esa ha sido la razón por la cual permanece tan fracturada la opinión de nuestras comunidades pobres, sean raizales, indígenas, negras, campesinas o como quiera llamárseles. Y lo que es peor, los enfrentamientos interétnicos son hoy más profundos que los conflictos de clase que se presume deberían invocar una ferrea unidad frente a la explotación, el desalojo y la desintegración socio económica que vivimos.


El incontenible acceso al conocimiento, gracias a esa inesperada oportunidad de utilizar la tecnología, ha generado un progresivo equilibrio entre las fuerzas en contienda. Cada día, centenares de jóvenes de toda condición social, adquieren nuevas destrezas y se enteran de las nuevas verdades que sacuden al mundo, cambian ideologías y mitos que parecían inconmovibles al paso del tiempo y establecen nuevas formas de vivir en el planeta.


De igual manera, la desaparición del monopolio de la información hace cada día más difícil la manipulación de la opinión pública por parte de quienes usufructuan el poder mediático de prensa,radio y televisión. El ingreso del internet ha roto las cadenas que jamás pudo desanudar los tímidos esfuerzos de la llamada democracia participativa.


Nuestro reto es aprender a compartirlo. La revolución ha comenzado.
martes, 31 de mayo de 2011 0 comentarios

¿QUIEN CORTEJA A LAS CORTES?

José Ramón Burgos Mosquera



Durante años sostuvo la Corte Suprema de Justicia, que el fuero de los parlamentarios expiraba cuando renunciaban a su cargo. Por razones que nadie entiende la Corte decide cambiar de parecer y retoma todos los juicios contra los congresistas, a quienes se obstina en juzgar pese a haber renunciado a su fuero para someterse a la justicia ordinaria, y no frente a una institución omnímoda e intocable a quien tan solo en el anterior doble cuatrienio se la puso en tela de juicio. ¿A qué atribuir este insólito cambio de parecer?

Hace menos de una década que nuestras inasibles Cortes, vienen dando curiosas muestras de una inefable “imparcialidad” que tienen al país al borde de un ataque de nervios. ¿Cómo así que todas las pruebas recaudadas contra los radicales de izquierda resultaron ilegítimas para beneficio directo y expedito de farc políticos, por las mismas razones por las cuales se condena a los defensores del establecimiento? ¿Desde cuándo son menos valederos los testimonios escritos por los dirigentes de las FARC, frente a los prolíficamente recaudados por los emisarios de la Corte en cada cárcel de aquí o de USA, donde reposan los más sanguinarios asesinos de nuestra nación?

¿Constituye una obsesión para los magistrados, dejar de seguir pareciendo unas Cortes de Bolsillo, como dijo hace un tiempo el ex presidente Pastrana y fallar infalibles sobre lo divino y lo humano? No hay Ley, por benéfica y anhelada por el país nacional, que éstas Cortes no consideren inexequible: La ley de conciliación de procesos laborales, la Ley de defensa y seguridad, la Ley del Régimen de regalías, la Ley del Referendo, la Emergencia Social, en fin, tal pareciera que en las salas plenas sus integrantes acordaran cuanto quieren tumbarle al gobierno sin importarles lo que el país espera de sus magistrados. La pesadilla de todo magistrado es parecer menos jurista por coincidir con los anhelos del inepto vulgo, casi siempre en contravía de sus verdaderas motivaciones ideológicas y políticas.

Mientras el país padece la guerra declarada por la subversión, los altos jurisconsultos deambulan por el mundo en defensa de las altruistas posiciones de la guerrilla, dándoles de hecho una beligerancia que no merecen y sin importar un pito la sangre inocente de miles de colombianos, masacrados por estos inmaculados defensores de la verdad. Claro. ¿Será acaso que el secuestro de magistrados realizado por el M19, tenía otro libreto, estaba predestinado a terminar en una Dictadura de los Jueces u otra cosa por el estilo, para que muchos de sus miembros, tan pronto aseguran la pensión de jubilación, se dediquen a defender el ideario de quienes los redujeron a cenizas? ¿Por qué la Corte se olvida de sus victimarios y persigue rabiosamente a quienes pretendieron preservar el estado de derecho?

Son las Cortes las legítimas representantes del pueblo, trabajan por el pueblo y para el pueblo? Cuáles son sus prioridades? Qué poderosa sociedad los gobierna? ¿Existe en su interior discriminación política, racial, económica y hasta religiosa, por las cuales sus reyertas contra la iglesia y la libertad religiosa se confunden con un dogmatismo anticlerical permanente?

Nuestra justicia dejó de ser confiable. La presunción de inocencia con que se juzga a algunos se convierte en presunción de culpabilidad en contra de otros, en una actitud arbitraria que nada puede justificar, afirmaba recientemente Plinio Apuleyo Mendoza. ¿Cómo fue que llegamos allí?
Algún fenómeno especial deambula como un fantasma por los Palacios de Justicia en Latinoamérica. Si uno analiza con ecuánime franqueza la genuflexa actitud de las Cortes en Venezuela, pensaría que el poder judicial allá está al servicio de la ideología del caudillo, porque coincide plenamente con sus intereses doctrinarios. No importa la libertad de prensa, ni muchas otras libertadas consagradas en sus constituciones desde la fundación de la república. Las Cortes Ecuatorianas se enfrentan al presidente Correa únicamente porque abole la cooptación de sus miembros y curiosamente, las pruebas que aquí consagramos como ilegítimas, allá se convierten en auto cabeza de proceso contra el mandatario?

¿Quién corteja a las Cortes?
 
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